Hace no mucho tiempo, si querías tener una presencia online digna, tenías dos caminos: o te gastabas una suma considerable en un desarrollador y un diseñador, o te preparabas para pasar semanas frustrado viendo tutoriales interminables de WordPress, luchando contra plantillas que se rompían con solo mirarlas.
Si eres lector habitual de Recursos Web y SEO, sabes que aquí nos encanta democratizar la tecnología. Y lo que está ocurriendo con la Inteligencia Artificial en el diseño web es, sencillamente, una revolución en la accesibilidad.
Hoy en día, la barrera técnica para crear una primera versión de una web ha desaparecido. La IA no viene a quitar el trabajo a los desarrolladores web expertos (para proyectos complejos siguen siendo imprescindibles), pero sí viene a tenderte una mano gigante si eres un emprendedor, un pequeño negocio o un profesional que necesita validar una idea rápido.
En este artículo, vamos a dejar de lado la teoría y vamos a ver, de forma humana y práctica, cómo puedes pasar de una idea en tu cabeza a una web funcional en cuestión de minutos gracias a la IA.
¿Qué hace exactamente la IA al crear una web?
Antes de lanzarnos, entendamos qué estamos usando. Cuando hablamos de «hacer una web con IA» para principiantes, no hablamos de pedirle a ChatGPT que nos escriba código HTML y CSS que luego no sabremos dónde pegar.
Hablamos de Constructores Web con IA (AI Website Builders).
Herramientas como Hostinger AI Builder, Wix ADI, Framer o incluso las nuevas funciones de Elementor, funcionan como un asistente de diseño ultrarrápido. Tú le das las instrucciones (el «prompt») y la IA se encarga de:
- La Estructura: Decide dónde va el menú, la portada (hero section), la sección de servicios y el pie de página.
- El Copywriting (Textos): Genera una primera versión de los titulares y párrafos basándose en la temática de tu negocio.
- La Estética: Selecciona paletas de colores y tipografías que «peguen» con el estilo que has pedido.
- Las Imágenes: Busca imágenes de stock relevantes o incluso genera imágenes propias con IA para rellenar los huecos.
Tu guía paso a paso: De la idea a la publicación
Vamos a simular el proceso para que veas que no hay magia negra, solo tecnología bien aplicada.
Paso 1: La importancia crucial del «Prompt»
Aquí es donde la mayoría falla. La IA es potente, pero no lee la mente. Si tu instrucción es pobre, el resultado será genérico y mediocre.
- El error: «Quiero una web para mi pastelería».
- El acierto: «Necesito una web moderna y minimalista para ‘Dulce Olivo’, una pastelería artesanal en Sevilla especializada en tartas de queso y opciones veganas. El tono debe ser cercano, cálido y muy visual, dirigido a un público joven foodie. Necesito secciones de ‘Inicio’, ‘Nuestro obrador’, ‘Menú’ y ‘Contacto'».
¿Ves la diferencia? Cuanto más contexto, personalidad y detalles le des a la herramienta de IA, más personalizado será el primer borrador. Dedica 10 minutos a escribir este párrafo; te ahorrará horas de edición después.
Paso 2: Elegir la herramienta y generar
Para este ejemplo, usaremos la lógica de la mayoría de constructores actuales. El proceso suele ser idéntico:
Entras en la plataforma, seleccionas «Crear con IA» y pegas tu súper prompt del Paso 1.
Pulsas el botón mágico y… esperas unos 60 segundos. Es fascinante ver cómo la herramienta empieza a maquetar bloques en tiempo real. En un minuto, tienes delante de tus ojos una web que, hace cinco años, te habría llevado una semana de trabajo.
Paso 3: La intervención humana (El paso que NO puedes saltar)
Aquí está la clave del éxito. Lo que la IA te ha entregado no es el producto final, es un borrador avanzado.
La IA es fantástica para superar el «síndrome de la página en blanco», pero carece de tu intuición y tu conocimiento del cliente. Ahora te toca a ti:
- Revisa los textos: La IA suele ser repetitiva o usar frases muy «robóticas». Dale tu voz. Ajusta los titulares para que tengan gancho real.
- Cambia las imágenes: Si ha usado fotos de stock muy vistas, cámbialas por fotos reales de tu negocio si las tienes. Eso genera mucha más confianza.
- Verifica la estructura: ¿Tiene sentido el flujo de navegación? ¿El botón de «Contactar» está visible donde debe estar?
No olvides el SEO
Como lectores de este blog, sabéis que una web bonita no sirve de nada si nadie la encuentra.
La IA construye la casa, pero tú debes encargarte de los cimientos del SEO.
Las herramientas de IA actuales suelen flojear en el SEO on-page. Una vez generada la web, es tu responsabilidad meterte en los ajustes de cada página y:
- Revisar que los meta-títulos y meta-descripciones estén optimizados para las palabras clave que busca tu audiencia (la IA suele poner cosas muy genéricas).
- Asegurarte de que la estructura de encabezados (H1, H2, H3) sea lógica.
- Comprobar la velocidad de carga, ya que a veces estos constructores añaden código innecesario.
La IA y la web
Crear una web con IA no es hacer trampas. Es utilizar la herramienta más potente de nuestra era para validar ideas de negocio más rápido que nunca. No busques la perfección en el primer resultado de la IA; busca la velocidad de implementación y luego aplica tu toque humano para hacerla única.
¿Te animas a probar? Tu próxima idea de negocio podría estar online antes de que termine el día.


