Descargas una fuente preciosa, la metas en el logo de un cliente y cobras la factura. Semanas despuĂ©s te asalta la duda: ÂżtenĂa derecho a usarla para eso? Es el miedo más comĂşn entre quienes diseñamos con tipografĂas, y casi siempre nace de no entender las licencias de fuentes.
En esta guĂa te aclaro quĂ© puedes y quĂ© no puedes hacer con una fuente segĂşn su licencia. Sin jerga imposible y sin promesas absolutas. La idea es que trabajes tranquilo y sepas cuándo basta con descargar y cuándo toca pagar o leer la letra pequeña.
Aviso honesto antes de empezar: no soy abogado y esto no es asesorĂa legal. Cada fundiciĂłn escribe sus propias reglas, asĂ que ante la duda seria manda siempre el EULA (el contrato de licencia) de esa fuente concreta.
Qué es una licencia de fuente
Cuando «compras» o descargas una fuente, no compras la fuente en sĂ. Compras el permiso para usarla de una forma concreta. Ese permiso es la licencia. El archivo sigue siendo propiedad de quien la diseñó.
Piénsalo como alquilar un local. Puedes montar tu negocio dentro, pero no puedes tirar tabiques ni realquilarlo sin permiso. Con una fuente pasa igual: la licencia te dice para qué la puedes usar, en cuántos equipos y si puedes o no revenderla.
Esto importa porque el uso equivocado puede salir caro. Una fundiciĂłn puede reclamarte si metes su fuente en una app o en una web sin la licencia adecuada. No para asustarte: para que elijas bien desde el principio y evites el disgusto.
Tipos de licencias de fuentes
La mayorĂa de fundiciones separan la licencia por el tipo de uso, no por el proyecto. Una misma fuente puede tener licencia de escritorio, de web y de app por separado. Comprar una no te da automáticamente las otras.
Esta tabla resume los tipos más habituales. Es un mapa general, no la ley de cada fuente. Los nombres y lĂmites exactos los pone cada fundiciĂłn en su EULA.
| Tipo de licencia | Qué permite | Ejemplo de uso |
|---|---|---|
| Escritorio (desktop) | Instalar la fuente en un número concreto de equipos y crear arte estático: logos, PDFs, imágenes, material impreso. | Diseñar el logo de un cliente en Illustrator y entregar el PDF. |
| Web (webfont) | Incrustar la fuente en una página web. Suele medirse por visitas o páginas vistas al mes. | Cargar la tipografĂa de marca en el sitio del cliente. |
| App (aplicaciĂłn) | Incrustar la fuente en una app de mĂłvil o tablet o en un producto SaaS. Suele ser una licencia por app. | Meter la tipografĂa en la interfaz de una app iOS. |
| ePub / ebook | Incrustar la fuente en publicaciones digitales para que el texto se muestre con ella. | Maquetar un ebook en ePub con una tipografĂa concreta. |
| Servidor (server) | Usar la fuente en un servidor que genera contenido dinámico: PDFs, imágenes o piezas personalizadas al vuelo. | Generar diplomas o facturas con la fuente en un servidor. |
| Corporativa / empresa | Cubre a toda una organizaciĂłn con muchos usuarios y varios usos a la vez, con condiciones a medida. | Una empresa con cientos de empleados que la usan a diario. |
La lección clave: una licencia de escritorio casi nunca te deja subir la fuente a una web para servirla tú mismo. Para eso necesitas la webfont. Es el error más frecuente que veo y el más fácil de evitar.
«Gratis» no siempre significa uso comercial
Aquà caen muchos diseñadores. Una fuente puede ser gratis de descargar y aun asà no dejarte usarla para trabajar. «Gratis» y «puedo usarla comercialmente» son dos cosas distintas.
Muchas fuentes gratuitas llevan la etiqueta free for personal use (solo uso personal). Eso significa que puedes jugar con ellas en proyectos tuyos sin ánimo de lucro, pero no en el trabajo de un cliente ni en algo que vendas. Para eso el autor suele pedir comprar una licencia comercial aparte.
La excepciĂłn cĂłmoda es la SIL Open Font License, la licencia con la que se publican casi todas las de Google Fonts. La OFL sĂ permite usar la fuente comercialmente gratis: en logos, webs, apps o productos que vendas. Tiene una regla importante que conviene entender bien.
La SIL OFL deja usar, modificar y redistribuir la fuente libremente, incluso en productos comerciales, con una condiciĂłn: no puedes vender la fuente por sĂ sola. Puedes venderla dentro de una app o un producto, nunca el archivo suelto.
Traducido a tu dĂa a dĂa: con una fuente SIL OFL puedes diseñar el logo de un cliente, maquetar su web y cobrar por ello sin problema. Lo que no puedes es coger esa fuente y venderla como si fuera tuya. Puedes revisar el texto oficial en openfontlicense.org.
Regla práctica: si una fuente gratuita no dice claramente que permite uso comercial o no es SIL OFL, trátala como «solo personal» hasta comprobar lo contrario. Es la forma más segura de no meter la pata.
Casos prácticos del diseñador
La teorĂa está bien, pero tĂş quieres saber si puedes hacer ese trabajo concreto. Vamos con los casos que más se repiten en el correo que recibo.
Logo de un cliente
Diseñar un logo entra dentro del uso de escritorio. Con una fuente SIL OFL o con una comercial de escritorio, puedes crear el logotipo y entregarlo. Dibujas las letras, las conviertes a curvas y el logo pasa a ser una imagen. Aun asĂ, revisa el EULA: alguna fundiciĂłn pone condiciones al registro de marca.
Camiseta u otro producto para vender
Estampar una frase en camisetas y venderlas es uso comercial de escritorio. Con SIL OFL o una licencia comercial, adelante. Ojo con las fuentes «free for personal use»: ahĂ vender producto fĂsico suele estar prohibido sin comprar licencia.
Web del cliente
AquĂ cambia la cosa. Para que la fuente se cargue en el navegador necesitas una licencia web (webfont), no la de escritorio. Con Google Fonts lo tienes resuelto y gratis. Con una fuente de pago, compra la webfont y respeta el lĂmite de visitas mensuales.
App de mĂłvil
Incrustar la fuente en una app pide una licencia de aplicaciĂłn especĂfica. Suele venderse por app, asĂ que dos apps distintas son dos licencias. Las SIL OFL sĂ permiten este uso sin coste, y por eso son tan cĂłmodas para producto digital.
Ebook en ePub
Si maquetas un ebook y quieres incrustar la fuente para que el texto se vea siempre igual, necesitas una licencia ePub o de ebook. Una de escritorio no cubre esa incrustaciĂłn. Comprueba siempre si la fundiciĂłn la vende aparte.
| Quieres… | Licencia que necesitas |
|---|---|
| Logo o material impreso | Escritorio (o SIL OFL) |
| Camiseta o producto para vender | Escritorio comercial (o SIL OFL) |
| Fuente cargada en una web | Webfont (o SIL OFL) |
| Fuente dentro de una app | App / aplicaciĂłn (o SIL OFL) |
| Fuente incrustada en un ebook | ePub / ebook (o SIL OFL) |
CĂłmo leer el EULA sin ser abogado
El EULA es el documento que viene con la fuente y manda por encima de cualquier resumen, incluido este. No hace falta leerlo entero como un contrato. Busca cuatro cosas concretas.
- Usos permitidos: busca si menciona desktop, web, app, ebook o server, y para cuáles tienes permiso.
- Uso comercial: mira si dice «commercial use», «personal use only» o «free for personal use». Esa frase decide casi todo.
- LĂmites: nĂşmero de equipos, de visitas web al mes o de apps. AhĂ se ve si te queda corta.
- Prohibiciones: revender la fuente, redistribuirla o compartir el archivo suele estar prohibido en todas.
Truco rápido: usa la búsqueda del navegador (Ctrl+F) dentro del EULA y escribe «commercial», «personal», «web» o «app». Vas directo a lo que te interesa sin leerte todo el texto legal.
Y si algo no queda claro, pregunta a la fundiciĂłn antes de usar la fuente. Un correo de dos lĂneas te ahorra un problema. Guarda siempre una copia del EULA y de la factura; son tu prueba de que compraste bien.
DĂłnde comprar fuentes con licencia clara
Cuando el proyecto lo pide, prefiero comprar en sitios donde la licencia viene explicada antes de pagar. Te evitas sorpresas y tienes la factura para respaldarte. Para uso gratuito, Google Fonts sigue siendo mi primera parada por su licencia SIL OFL.
Tip: Si necesitas una fuente de pago con licencia comercial detallada, echa un vistazo a las tipografĂas de Creative Market. Cada ficha indica los usos permitidos y compras con licencia clara desde el minuto uno.
Aun comprando en una tienda seria, abre el EULA de la fuente concreta. Dos fuentes de la misma web pueden tener condiciones distintas según su autor. Un minuto de lectura vale más que una reclamación.
Más recursos sobre tipografĂa
Si te ha venido bien esta guĂa, estos artĂculos te ayudan a dar el siguiente paso con las tipografĂas.
- GuĂa completa para comprar tipografĂas profesionales, con criterio para elegir dĂłnde y quĂ© comprar.
- Las mejores tipografĂas para logos, para acertar con la fuente antes de pensar en la licencia.
- TipografĂas gratis, una selecciĂłn donde reviso el tipo de uso que permite cada una.
Preguntas frecuentes
ÂżPuedo usar una fuente de Google Fonts en un proyecto de cliente?
SĂ. Casi todas las de Google Fonts usan la SIL Open Font License, que permite uso comercial gratis en logos, webs y apps. La Ăşnica condiciĂłn seria es que no vendas la fuente por sĂ sola. Para el trabajo de un cliente estás cubierto.
¿»Free for personal use» significa que puedo usarla en el trabajo?
No. «Free for personal use» significa solo proyectos personales sin ánimo de lucro. Para un cliente, un producto que vendas o cualquier uso comercial, el autor suele pedir comprar una licencia aparte. Ante la duda, trátala como no comercial.
ÂżPuedo vender camisetas con una frase hecha con una fuente gratis?
Depende de la licencia. Con una SIL OFL o una comercial de escritorio, sĂ. Con una «free for personal use», no sin comprar antes la licencia comercial. Revisa siempre la etiqueta de la fuente antes de poner el producto a la venta.
ÂżLa licencia de escritorio me deja poner la fuente en una web?
Normalmente no. Para servir una fuente en una web necesitas una licencia web (webfont) especĂfica. La de escritorio cubre arte estático como logos o PDFs, no la carga de la fuente en el navegador. Google Fonts te da la parte web resuelta y gratis.
ÂżNecesito leer el EULA de cada fuente que uso?
Al menos por encima, sĂ. Cada fundiciĂłn pone sus reglas y ninguna guĂa general las sustituye. Busca las palabras «commercial», «personal», «web» y «app» dentro del EULA y sabrás en un minuto quĂ© puedes hacer con esa fuente.
Con esto ya no tienes que diseñar con miedo. Sabes qué permite cada licencia, cuándo basta con Google Fonts y cuándo toca pagar. Si te ha aclarado las dudas, compártelo con ese compañero que aún mete cualquier fuente en el logo del cliente.


